El proyecto europeo BT4ChildLC impulsa la medicina de precisión para el cáncer de hígado infantil
Reunión del consorcio PMed4HB, IGTP, febrero de 2026
El proyecto europeo BT4ChildLC, liderado por el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), ha sentado las bases para estrategias de diagnóstico y tratamiento más precisas para el cáncer hepático infantil mediante la combinación de datos biológicos a gran escala con modelos preclínicos avanzados.
El cáncer de hígado infantil, principalmente el hepatoblastoma, es una enfermedad muy rara que puede ser difícil de tratar. Aunque la mayoría de los niños responden bien a las terapias actuales, alrededor del 20% desarrollan tumores agresivos que no responden al tratamiento o recaen.
Aunque las tasas de supervivencia han mejorado significativamente, muchos pacientes siguen sufriendo efectos secundarios graves a largo plazo derivados de los tratamientos intensivos, como pérdida auditiva o toxicidad cardíaca. Las decisiones terapéuticas siguen basándose principalmente en características clínicas más que en la biología tumoral, lo que pone de manifiesto la necesidad de enfoques más personalizados y menos tóxicos.
Para abordar estos retos, el proyecto BT4ChildLC se puso en marcha como un esfuerzo colaborativo que reúne experiencia clínica, molecular y computacional de toda Europa. El proyecto, coordinado y liderado por la Dra. Carolina Armengol, investigadora principal del Grupo de Oncología Hepática Infantil (c-LOG) del IGTP, cuenta con la participación de los doctores Roland Kappler, Martina Pigazzi, Madhumita Dandapani y Ronald R. de Krijger, de la Ludwig Maximilian University de Múnich (Alemania), el Istituto di Ricerca Pediatrica (Italia), la University of Nottingham (Reino Unido) y el Princess Máxima Center for Pediatric Oncology (Países Bajos), respectivamente.
El objetivo del proyecto era avanzar hacia una medicina de precisión basada en la biología integrando un biorepositorio europeo único con análisis multiómicos y modelos derivados de pacientes innovadores. Ha sido financiado por el programa Fight Kids Cancer, una iniciativa europea impulsada por varias fundaciones dedicadas al cáncer infantil: Imagine for Margo, KickCancer, Fondatioun Kriibskrank Kanner, Federazione italiana Associazioni Genitori e Guariti Oncoematologia Pediatrica y CRIS Cancer Foundation. La iniciativa se estructuró en varios paquetes de trabajo interconectados que cubrían toda la cadena traslacional, desde las muestras de pacientes hasta la validación preclínica.
Construyendo una plataforma de investigación europea única
Un componente clave fue la consolidación y utilización del biorepositorio europeo PHITT, con más de 3.500 muestras biológicas de más de 400 pacientes de toda Europa, mayoritariamente centralizadas y gestionadas en el IGTP, lo que permitió crear un gran conjunto integrado de datos clínicos y moleculares.
El equipo investigador combinó análisis genómicos, transcriptómicos, proteómicos y metabolómicos para comprender mejor la diversidad biológica de los tumores hepáticos infantiles e identificar características moleculares asociadas al pronóstico y a la respuesta al tratamiento. Para trasladar estos hallazgos a posibles terapias, el consorcio desarrolló y amplió diversos modelos experimentales in vitro e in vivo, incluyendo líneas celulares derivadas de pacientes y xenoinjertos derivados de pacientes (PDX). Estos modelos permitieron probar fármacos candidatos y explorar nuevas estrategias terapéuticas en sistemas que reproducen fielmente los tumores de los pacientes.
De biomarcadores a oportunidades terapéuticas
Uno de los principales logros del proyecto ha sido la validación de un sistema molecular de estratificación del riesgo, publicado por el grupo c-LOG en 2020, que combina biomarcadores genéticos y epigenéticos para clasificar mejor a los pacientes según su pronóstico. En concreto, se identificaron dos proteínas circulantes como posibles biomarcadores plasmáticos, abriendo la puerta a estrategias menos invasivas basadas en biopsia líquida para estratificar a los pacientes. Estos descubrimientos tienen el potencial de complementar los criterios clínicos actuales y mejorar las decisiones terapéuticas.
El proyecto también identificó múltiples dianas terapéuticas en tumores agresivos, incluyendo vías relacionadas con la señalización MYC y alteraciones metabólicas.
Varios de estos hallazgos se validaron en modelos preclínicos. En particular, la inhibición de MYC mediante OMOMYC mostró una clara actividad antitumoral tanto en modelos derivados de pacientes in vitro como in vivo. Además, una nueva inmunoterapia basada en anticuerpos demostró resultados prometedores, especialmente en combinación con quimioterapia estándar, reforzando su potencial para una futura traslación clínica.
Los resultados finales del proyecto se presentaron la semana pasada en tres ponencias diferentes durante la reunión de la Société Internationale d'Oncologie Pédiatrique - Epithelial Liver Tumour Group (SIOPEL), celebrada en Roma.

Sentando las bases para un futuro impacto clínico
Aunque todavía quedan pendientes algunos datos clínicos del ensayo PHITT, el proyecto ya ha establecido un marco sólido para futuros estudios internacionales que integren cohortes europeas, estadounidenses y japonesas. Se espera que los resultados generados por BT4ChildLC contribuyan directamente a futuras iniciativas clínicas, como nuevas iteraciones del ensayo PHITT, y apoyen el desarrollo de estrategias de medicina de precisión adaptadas a pacientes pediátricos con cáncer de hígado. Antes de que estos hallazgos puedan implementarse en la práctica clínica habitual, sin embargo, será necesaria una validación adicional.
"BT4ChildLC nos ha ayudado a comprender mejor cómo las diferencias biológicas entre tumores pueden guiar enfoques terapéuticos más personalizados", comenta la Dra. Carolina Armengol, coordinadora del proyecto en el IGTP. "En última instancia, este trabajo no solo pretende mejorar la supervivencia, sino también reducir el impacto a largo plazo de los tratamientos sobre la calidad de vida de los pacientes. Estos resultados proporcionan una base sólida para futuros estudios y ponen de relieve la importancia de la colaboración internacional para avanzar en la investigación de los cánceres pediátricos minoritarios".