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Nuevas estrategias comunitarias de promoción de la salud y cribado para la micro eliminación de la hepatitis C en migrantes

Tests en el Consulado General del Pakistán en Barcelona
Tests en el Consulado General del Pakistán en Barcelona
- Investigación
  • El proyecto ha implementado y validado un piloto de micro eliminación del virus de la hepatitic C, basado en una estrategia comunitaria
  • La validación se ha centrado en la población migrante paquistaní en Barcelona y su área metropolitana, y ahora se extenderá a migrantes de otros países endémicos y al cribado, también, de la hepatitis B
  • El estudio ha unido dos estrategias previamente validadas para acercar la educación en hepatitis (VHIR) y el diagnóstico (IGTP) en estas poblaciones vulnerables en el ámbito comunitario

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 71 millones de personas en el mundo con infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC). Los nuevos tratamientos antivíricos pueden curar más del 95% de los casos de infección por el VHC, y la OMS se ha fijado como objetivo la eliminación de la enfermedad como problema de salud pública el 2030.  Pero, para muchos colectivos, el conocimiento sobre esta enfermedad y el acceso al diagnóstico y tratamiento son limitados. Por ello son clave las estrategias de micro eliminación, como la que ha liderado el equipo de la Dra. Elisa Martró desde el Hospital e Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), con la colaboración del equipo del Dr. Jordi Gómez Prat, del equipo de Salud Pública y Comunitaria del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Vall d'Hebron, centrándose en acercarse a los grupos de población que se conocen como vulnerables.

El proyecto, llamado HepC-link, es un estudio prospectivo con muestreo basado en acciones realizadas en la comunidad. Se ha actuado en 520 personas migrantes del Pakistán en Barcelona y su área metropolitana. La población de origen paquistaní es la quinta más común en Cataluña y es uno de los países en que la hepatitis C es endémica; el reclutamiento se ha hecho entre los meses de marzo de 2019 y febrero de 2020. Los resultados se han presentado en el Digital International Liver Congress (ILC2020).

HepC-link combina dos estrategias, ya validadas previamente por los mismos investigadores, para favorecer el acceso al tratamiento de la hepatitis C. Por un lado, el equipo de la Dra. Elisa Martró en el IGTP, trabaja desde 2015 en simplificar el diagnóstico de la hepatitis C desarrollando y validando una estrategia de cribado en poblaciones vulnerables que combina una prueba rápida de anticuerpos seguida de una prueba de laboratorio para la detección del RNA del virus a partir de unas gotas de sangre seca. Esta estrategia simplificada de diagnóstico se ha sumado a una estrategia en la comunidad, de detección, educación y promoción de la salud en las hepatitis víricas, y sensibilización hacia su diagnóstico y tratamiento desarrollada en Vall d'Hebron, liderada por el Dr. Jordi Gómez Prat. Se trata de la herramienta educativa dinámica HEPARJOC, que se había probado como válida sobre la hepatitis B en migrantes del África Subsahariana, el Pakistán y Marruecos, principalmente. Para el proyecto HepC-link se ha traducido al urdú, la lengua común en el Pakistán, y se ha validado su eficacia para aumentar los conocimientos sobre la hepatitis C.

"El juego, que se introduce en sesiones a la comunidad, acaba con la reproducción de un vídeo que anima a hacerse la prueba para saber si están infectados por el virus de la hepatitis", explica el Dr. Gómez Prat. "La novedad de HepC-link es que ofrecemos directamente el test rápido allí mismo, en terminar la sesión, con un simple pinchazo en un dedo", añade la Dra. Martró. Si la muestra resulta positiva por anticuerpos del VHC, se toma una muestra de sangre seca, también del dedo, para comprobar si la persona es virémica y, en caso de ser positivo, se les deriva directamente a hacer el tratamiento. "Sabemos que para llegar a los pacientes que no están diagnosticados los debemos ir a buscar, con este estudio hacemos un paso más para acercarnos", apunta Gómez.

"Hemos visto que cerca del 35% de los participantes no sabían qué era la hepatitis C y que el 99,4% de los participantes aceptaron hacerse la prueba rápida después de las sesiones", detalla Martró. "Del total de tests rápidos, 23 (4,6%) resultaron positivos de anticuerpos, de los cuales 6 eran virémicos (1,2%). El enlace rápido al tratamiento nos permitió seguir y tratar 5 de estos pacientes", añade. Unas cifras que los investigadores consideran que justifican el cribado dirigido a este colectivo. "Ha sido una estrategia muy bien aceptada por la comunidad y, por lo tanto, debe considerarse su implementación de forma regular a las acciones comunitarias", afirma el Dr. Gómez Prat. Ahora se aplicará la estrategia en migrantes de otros países endémicos y se ampliará a la detección, también, de la hepatitis B.

Los dos grupos de investigación han trabajado en una colaboración con profesionales del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre las Infecciones de Transmisión Sexual y Sida de Cataluña (CEEISCAT) y el Servicio de Hepatología del Hospital Universitario Vall d'Hebron, con el apoyo de la Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPCAT).


El tratamiento más al alcance

El proyecto HepC-link ha hecho un paso más del de ser proactivos con la educación comunitaria y acercar el diagnóstico. "En muchas ocasiones, las personas no van al centro de salud para un cribado como este, así que acercarnos a ellos para explicar la importancia de la detección y ofrecer la prueba hace un éxito de este proyecto", valora Tahir Rafi, agente comunitario de salud del Servicio de Medicina Preventiva de Vall d'Hebron. Además, han acercado el tratamiento antivírico para aquellos pacientes que habían dado positivo al estudio. "Habitualmente es un tratamiento de dispensación hospitalaria, hemos formado personal en la Unidad de Salud Internacional Drassanes-Vall d'Hebron para facilitar el acceso de los migrantes al tratamiento y su seguimiento hasta la curación", concluya la Dra. Maria Buti, que también ha colaborado en el proyecto desde el Servicio de Hepatología de Vall d'Hebron.

Además, la Dra. Matró ha trabajado con investigadores del CEEISCAT para comparar los datos de esta estrategia comunitaria con las personas paquistanís que han sido atendidas en la atención primaria, acompañado de un estudio de costes. Esta información se valorará de forma conjunta por parte de todo el equipo, junto con la ASPCAT, para su futura implementación dentro del Plan de Prevención y Control de la hepatitis C en Cataluña. El proyecto se ha llevado a cabo con el apoyo de las Becas Gilead a Proyectos de Microeliminación en Hepatitis C (1a edición) de Gilead Sciences, SLU.