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Buenas perspectivas para ampliar el arsenal terapéutico en cáncer de hígado

Acercar los avances más relevantes en el campo de la investigación básica al campo de la clínica es uno de los principales objetivos de las XV Jornadas "Investigación traslacional y neoplasias digestivas", organizadas conjuntamente por el Germans Trias i Pujol Research Institute (IGTP) y el Instituto Catalán de Oncología (ICO).

Una de las intervenciones más relevantes ha sido la protagonizada por Josep Maria Llovet, profesor e investigador Icrea del Grupo Barcelona Clínic Liver Cancer (BCLC) del Hospital Clínic de Barcelona, que ha hecho una puesta al día de las terapias dirigidas en hepatocarcioma. Durante muchos años, mientras que en otros tumores se producían avances terapéuticos, los investigadores no acertaban a encontrar nuevas terapias en los tumores de hígado. Hasta que, en 2008, se publicó un artículo en The New England Journal of Medicine en el que se daba cuenta de que el fármaco sorafenib (Nexavar, de Bayer) lograba una supervivencia global de más de 10 meses, por los 7,9 meses del grupo de placebo.

Una importante novedad, como destacó Josep Maria Llovet, "pero, tras ese estudio, se han realizado 18 ensayos clínicos que han fracasado". Hasta que recientemente se ha comunicado que un ensayo fase 3 muestra que lenvatinib (Lenvima, de Eisai) no es inferior a sorafenib en pacientes con carcinoma hepatocelular irresecable en cuanto a supervivencia general. A la espera de los resultados más detallados, que se presentarán en el próximo congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), que se celebrará entre el 2 y el 6 de junio, Llovet señaló que los pacientes que seguro que se beneficiarán de este fármaco son "el 10-15 por ciento que no toleran sorafenib".

Otra de las grandes novedades que se han producido en cáncer de hígado son los buenos resultados comunicados el año pasado con regorafenib en segunda línea. Es la primera vez que un fármaco muestra eficacia en los pacientes que han progresado tras sorafenib en un estudio fase 3. "Aumenta tres meses la supervivencia, por lo que ahora se está planteando un tratamiento secuencial, con sorafenib en primera línea y regorafenib en aquellos pacientes que progresen", destacó Llovet.

A juicio de este experto, los dos citados avances son muy relevantes ya que "el de hígado era prácticamente el único tumor sólido para el que disponíamos de un solo fármaco".

Pero el arsenal terapéutico podría aumentar en los próximos años. Llovet destacó que se ha realizado un estudio fase 2 con nivolumab (Opdivo, de Bristol-Myers Squibb) "con 260 pacientes y que ha arrojado buenos resultados. Ahora ya se cerrado un fase 3 en el que se compara este fármaco con sorafenib y se está a la espera de ver cómo funciona".

En el tratamiento en primera línea, este experto destacó que se ha iniciado un "ambicioso" ensayo clínico con lenvatinib más pembrolizumab (Keytruda, de Merck), un anticuerpo monoclonal dirigido contra la proteína de superficie PD-1 que ya está aprobado en el tratamiento de cáncer de pulmón no microcítico.